El momento más peligroso del maltrato es aquel en el que a la victima se la convence de que se lo merece. Mientras no se llega a ese punto la victima por si misma, sin ayuda de nadie, puede superar los daños que le han causado sus maltratadores. Pero si se llega a ese punto en el que la victima empieza a sentirse un despojo humano, entonces lo más probable es que las heridas jamás lleguen a cicatrizar y que con el transcurso del tiempo se hagan más profundas, o mejor dicho, las hagan más profundas. En el momento en el que aparecen la depresión, la ansiedad y otros "sintomas", entonces el maltrato se ha convertido en un especie de problema interno, aunque en realidad no lo sea. A partir de entonces vendran los que, para complicar más aún la situación, nos convenceran de que el origen de todo está en nuestro interior.
Tal vez Jokin llegó a ese punto y por esa razón decidió suicidarse. Si hubiera encontrado a alguien que de verdad lo hubiera comprendido no creo que se hubiera suicidado.